No todas las baterías y acumuladores son aptos para el proceso de regeneración.
Esto se debe principalmente a su diseño, al tipo de celdas utilizadas o a la falta de acceso a componentes electrónicos compatibles.
A continuación se muestran ejemplos de baterías que no regeneramos:
Esto se debe principalmente a su diseño, al tipo de celdas utilizadas o a la falta de acceso a componentes electrónicos compatibles.
A continuación se muestran ejemplos de baterías que no regeneramos:
- baterías con electrónica de control (BMS) dañada o inundada que no puede repararse ni reemplazarse;
- baterías con electrónica integrada que impide su reinicio tras el reemplazo de las celdas (aplica a algunos modelos de portátiles y herramientas eléctricas);
- baterías con carcasa sellada por soldadura ultrasónica que no se puede abrir sin dañar la estructura;
- baterías con celdas de tipo Li-Polymer (Li-Po) en envolturas flexibles, difíciles de reemplazar de manera segura;
- baterías con voltaje o configuración no estándar para las que no existen celdas compatibles;
- baterías procedentes de dispositivos que muestran signos de cortocircuito, sobrecalentamiento o componentes electrónicos quemados.
Si tienes dudas sobre si tu batería puede regenerarse, contacta con nuestro departamento técnico.
Nuestros especialistas realizarán una evaluación preliminar basada en fotos o una descripción de la batería y te informarán si la regeneración es posible o si es mejor optar por una batería nueva.