Sin embargo, es importante señalar que las averías electrónicas pueden variar mucho, desde fallos menores como un fusible quemado, el reemplazo de una resistencia o un transistor MOSFET, hasta fallos graves cuya reparación no resulta rentable.
Si la reparación resulta imposible o demasiado costosa, el pedido de regeneración se cancela y la batería se devuelve al cliente como no regenerada.
En algunos casos existen placas electrónicas de repuesto disponibles. En tales situaciones, ofrecemos al cliente la instalación de una nueva electrónica en sustitución de la dañada. Los precios de dichas placas suelen oscilar entre 35 y 50 PLN (IVA incluido), según el modelo y la versión de la electrónica.
Un problema frecuente que impide la reparación es que la placa esté cubierta con una gruesa capa de resina electroaislante utilizada por los fabricantes para protegerla de factores externos. Lamentablemente, esta resina impide cualquier trabajo de mantenimiento, incluido el reemplazo de componentes electrónicos.
En estos casos, ofrecemos al cliente sustituir la electrónica por una nueva placa de control, siempre que haya un equivalente disponible.